Un sitio para el descanso del viajero de la vida, para los que se sienten cansados, agobiados. Y para crecer juntos...
miércoles, septiembre 26, 2018
martes, septiembre 25, 2018
Colapso de la educación
En la puerta de entrada de una universidad en Sudáfrica,
el mensaje siguiente fue fijado para la contemplación:
"Destruir cualquier nación no requiere el uso de bombas atómicas o
"Destruir cualquier nación no requiere el uso de bombas atómicas o
el uso de misiles de largo alcance.."
Solo se requiere de un bajo nivel educativo y que sus estudiantes hagan trampas en los exámenes
Los pacientes mueren a manos de esos médicos...
Los edificios se derrumban a manos de esos ingenieros...
El dinero se pierde a manos de economistas y contadores...
La humanidad muere a manos de esos eruditos religiosos...
La justicia se pierde a manos de esos jueces...
Los pacientes mueren a manos de esos médicos...
Los edificios se derrumban a manos de esos ingenieros...
El dinero se pierde a manos de economistas y contadores...
La humanidad muere a manos de esos eruditos religiosos...
La justicia se pierde a manos de esos jueces...
"El colapso de la educación es el colapso de la nación".
Definición de hijo
"Hijo es un ser que Dios nos prestó
para hacer un curso intensivo de
cómo amar a alguien más que a nosotros mismos,
de cómo cambiar nuestros peores defectos
para darles los mejores ejemplos y
de nosotros aprender a tener coraje.
Sí, Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje
que alguien pueda tener,
porque es exponerse a todo tipo de dolor,
principalmente de la incertidumbre de estar
actuando correctamente y
del miedo a perder algo tan amado.
Perder? cómo? No es nuestro?
Fue apenas un préstamo…
el más preciado y maravilloso préstamo,
ya que son nuestros sólo mientras
no pueden valerse por sí mismos,
luego le pertenecen a la vida,
al destino y a sus propias familias.
Dios bendiga siempre a nuestros hijos,
pues a nosotros ya nos bendijo con ellos"
Marco Tulio Ciceron escribió sobre la situación del Imperio Romano.
1.- El pobre trabaja y trabaja.
2.- El rico explota al pobre.
3.- El soldado protege a los dos.
4.- El que paga impuestos paga a los tres.
5.- El vagabundo descansa por los cuatro.
6.- El borracho bebe por los cinco.
7.- El banquero roba a los seis.
8.- El abogado engaña a los siete.
9.- El doctor le cobra a los ocho.
10.- El enterrador sepulta a los nueve.
11.- Y el político vive feliz a cuenta de los diez.
"Escrito en el año 43 AC pero,
totalmente válido en la actualidad”
lunes, septiembre 03, 2018
La ratoncita presumida
Hace ya bastantes años, doscientos años tal vez, por escapar de los gatos y de las trampas también, unos buenos ratoncitos se colaron en un tren y a los campos se marcharon para nunca más volver.
Andando, andando y andando llegaron por fin al pie de una montaña llamada la montaña Yo-no-sé, y entonces dijo el más grande: lo que debemos hacer es abrir aquí una cueva y quedarnos de una vez porque como aquí no hay gatos aquí viviremos bien.
Trabaja que te trabaja tras de roer y roer agujereando las cuevas se pasaron más de un mes hasta que una hermosa cueva lograron por fin hacer con kioskos, jardín y gradas como si fuera un chalet.
Había entre los ratones que allí nacieron después una ratica más linda que la rosa y el clavel. Su nombre no era ratona como tal vez supondréis, pues la llamaban Hortensia que es un nombre de mujer.
Y era tan linda, tan linda que parecía más bien una violeta pintada por un niño japonés: parecía hecha de plata por el color de su piel y su colita una hebra de lana para tejer.
Pero era muy orgullosa y así ocurrió que una vez se le acercó un ratoncito que allí vivía también y que alzándose en dos patas temblando como un papel le pidió a la ratoncita que se casara con él.
¡Qué ratón tan parejero! dijo ella con altivez. Vaya a casarse con una que esté a su mismo nivel, pues yo para novio aspiro, aquí donde usted me ve, a un personaje que sea más importante que usted.
Y saliendo a la pradera le habló al Sol gritando:
– ¡Jeeey! usted que es tan importante porque del mundo es el rey, venga a casarse conmigo pues yo soy digna de ser la esposa de un personaje de la importancia de usted.
– Más importante es la nube – dijo el Sol con sencillez- pues me tapa en el verano y en el invierno también.
Y contestó la ratica:
– Pues que le vamos a hacer… Si es mejor que usted la nube con ella me casaré
Más la nube al escucharla, habló y le dijo a su vez:
– Más importante es el viento que al soplar me hace correr.
– Entonces – dijo la rata- entonces ya sé que hacer si el viento es más importante voy a casarme con él.
Mas la voz ronca del viento se escuchó poco después diciéndole a la ratona:
– Ay Hortensia, ¿sabe usted?, mejor que yo es la montaña aquella que allí se ve- porque detiene mi paso lo mismo que una pared.
– Si mejor es la montaña con ella me casare- contestó la ratoncita-, y a la montaña se fue.
Mas la montaña le dijo:
– ¿Yo importante? ¡Je, je,je! Mejores son los ratones los que viven a mis pies, aquellos que entre mis rocas tras de roer y roer, construyeron la cuevita, de donde ha salido usted.
Entonces la ratoncita volvió a su casa otra vez y avergonzada y llorando buscó al ratoncito aquel a quien un día despreciara por ser tan chiquito él.
– ¡¡¡¡¡¡ Aaaaaaaaaalfreditooooooooooooooooooooo !!!!!!; ¡Oh, perdóname, Alfredito – gimió cayendo a sus pies-, por pequeño y por humilde un día te desprecié, pero ahora he comprendido -y lo he comprendido bien- que en el mundo los pequeños son importantes también.
Aquiles Nazoa
(lección de humildad)
Ser testigos
“Una
psicóloga con la que trabajo me contó esta historia. En los años ochenta,
cuando ella vivía y trabajaba en Nueva York, decidió asistir a un taller
profesional de dos días que consistía en la proyección de unos veinte filmes
cortos de una de las últimas discípulas de Carl Jung, la gran analista de
sueños Marie-Louise von Franz. Entre las proyecciones, un distinguido panel
compuesto por los directores de dos importantes centros de formación
junguianos, y el propio nieto de Carl Jung, respondían a preguntas escritas por
el público, enviadas al escenario en tarjetas.
Una de esas
tarjetas contaba la historia de un sueño horripilante, en el que el soñante era
degradado y robado de su dignidad en manos de los Nazis. Un miembro del panel
leyó el sueño en voz alta. Mientras escuchaba la lectura, mi colega empezó a
formular en su cabeza su interpretación del sueño, anticipándose a la reacción
del panel. Realmente no tenía mucho secreto, pensó, mientras elucubraba
interpretaciones simbólicas de las torturas y las vejaciones narradas en el
sueño. Pero esta no fue en absoluto la respuesta del panel.
Cuando
terminó la lectura, el nieto de Jung miró a la vasta concurrencia. “Por favor,
¿podrían ponerse de pie?”, preguntó. “Nos pararemos juntos en un momento de
silencio en respuesta a este sueño.” El público se paró por un minuto. Mi
colega aguardaba impacientemente la discusión que sin duda seguiría. Pero
cuando volvieron a sentarse, el panel pasó a la próxima pregunta.
Mi colega
no entendió en absoluto qué había ocurrido, y días más tarde le preguntó a uno
de sus maestros, también analista junguiano, sus impresiones del hecho. “Ah,
Lois”, dijo el hombre, “hay en la vida sufrimientos tan indecibles,
vulnerabilidades tan extremas que van más allá de las palabras, más allá de las
explicaciones y hasta más allá de la curación. En la cara de esta clase de
sufrimiento, todo lo que podemos hacer es ser testigos, para que nadie tenga
que sufrir solo.”
Quizás la
voluntad de enfrentar esta vulnerabilidad compartida nos otorgue la capacidad
de reparar el mundo. Es posible que aquellos que encuentren el coraje de
compartir su humanidad sean capaces de bendecir a cualquiera, en cualquier
parte.”
Fragmento tomado del libro My Grandfather’s
Blessings, de Rachel Naomi Remen, capítulo
“Ser testigos”.
LA SILLA
La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo.
Cuando el sacerdote llegó a la habitación encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.
Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo... ¿supongo que me estaba esperando? le dijo.
No, ¿Quien es usted?, dijo el hombre enfermo.
-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y noté la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.
-Ah si, la silla-.
Le importaría cerrar la puerta?- dijo el hombre enfermo. El sacerdote sorprendido cerró la puerta. El hombre enfermo le dijo:
Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida le he pasado sin saber como orar.
Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, como se debe orar y los beneficios que trae...
...pero siempre esto de las oraciones; no se...! me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.
Esto ha sido así en mi hasta hace cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:
-José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con JESÚS, así es como te sugiero que lo hagas:
-Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a JESUS sentado delante de ti-.
-No es algo alocado el hacerlo pues el nos dijo:
"YO ESTARE SIEMPRE CON VOSOTROS"
-Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora-.
-Es así que lo hice una vez y me gustó; lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces-.
-Siempre tengo mucho cuidado de que no me vaya a ver mi hija... pues me internaría en el manicomio-.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo y que no dejara de hacerlo nunca.
Luego hizo una oración con él. Le extendió una bendición y se fue a su parroquia.
Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó:
-¿Falleció en paz?
-Si, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde, me llamó y fui a verlo a su cama-.
-Me dijo que me quería mucho y me dio un beso.
-Cuando regresé de hacer mis compras una hora después ya lo encontré muerto.
-Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de la cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré.
¿Que cree usted que pueda significar esto?
El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lágrimas de emoción y le respondió:
-"Ojalá que todos nos pudiésemos morir de esa manera"
Cuando el sacerdote llegó a la habitación encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.
Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo... ¿supongo que me estaba esperando? le dijo.
No, ¿Quien es usted?, dijo el hombre enfermo.
-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y noté la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.
-Ah si, la silla-.
Le importaría cerrar la puerta?- dijo el hombre enfermo. El sacerdote sorprendido cerró la puerta. El hombre enfermo le dijo:
Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida le he pasado sin saber como orar.
Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, como se debe orar y los beneficios que trae...
...pero siempre esto de las oraciones; no se...! me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.
Esto ha sido así en mi hasta hace cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:
-José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con JESÚS, así es como te sugiero que lo hagas:
-Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a JESUS sentado delante de ti-.
-No es algo alocado el hacerlo pues el nos dijo:
"YO ESTARE SIEMPRE CON VOSOTROS"
-Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora-.
-Es así que lo hice una vez y me gustó; lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces-.
-Siempre tengo mucho cuidado de que no me vaya a ver mi hija... pues me internaría en el manicomio-.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo y que no dejara de hacerlo nunca.
Luego hizo una oración con él. Le extendió una bendición y se fue a su parroquia.
Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó:
-¿Falleció en paz?
-Si, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde, me llamó y fui a verlo a su cama-.
-Me dijo que me quería mucho y me dio un beso.
-Cuando regresé de hacer mis compras una hora después ya lo encontré muerto.
-Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de la cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré.
¿Que cree usted que pueda significar esto?
El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lágrimas de emoción y le respondió:
-"Ojalá que todos nos pudiésemos morir de esa manera"
viernes, diciembre 29, 2017
Sobre el Simbolismo de la Navidad
Este es un evento maravilloso sobre el cual hay que meditar profundamente, ya que es cada vez menos comprendido, con el materialismo actual, la navidad se ha convertido en una fiesta sin trascendencia.
Así como el sol físico avanza hacia el norte para dar vida a toda la creación, así también el Sol espiritual, el Cristo nos da vida si aprendemos a cumplir sus mandamientos.
En las sagradas escrituras se habla claramente de BELEM y de un establo donde el cristo nace. Ese establo está dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Precisamente en ese establo interior moran los animales del deseo, todos esos yoes pasionarios que cargamos en nuestra psiquis, LOS EGOS.
El descenso del Cristo al corazón del hombre es un acontecimiento cósmico y humano de gran trascendencia que se corresponde a la Iniciación, al nacimiento de un Iniciado, un ser Iluminado por ese Principio Crístico Universal. Desafortunadamente no se ha entendido ciertamente lo que es el Cristo. El UNGIDO.
El cristo está más allá de la Personalidad, del YO y de la Individualidad. “El Cristo es una realidad de instante en instante, de momento en momento. El Cristo Intimo puede transformarnos totalmente, él adviene a nosotros cuando el Ego muere”.
Inútilmente habría nacido Jesús en Belem, si no naciera, si no resplandeciera también en nuestro corazón. Inútilmente habría muerto y resucitado allá, en la Tierra Santa, si no muere y resucita también en nosotros. Debemos conectarnos con nuestro Cristo íntimo, que nazca en nosotros. Esa es la Natividad, la NAVIDAD.
Así como el sol físico avanza hacia el norte para dar vida a toda la creación, así también el Sol espiritual, el Cristo nos da vida si aprendemos a cumplir sus mandamientos.
En las sagradas escrituras se habla claramente de BELEM y de un establo donde el cristo nace. Ese establo está dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Precisamente en ese establo interior moran los animales del deseo, todos esos yoes pasionarios que cargamos en nuestra psiquis, LOS EGOS.
El descenso del Cristo al corazón del hombre es un acontecimiento cósmico y humano de gran trascendencia que se corresponde a la Iniciación, al nacimiento de un Iniciado, un ser Iluminado por ese Principio Crístico Universal. Desafortunadamente no se ha entendido ciertamente lo que es el Cristo. El UNGIDO.
El cristo está más allá de la Personalidad, del YO y de la Individualidad. “El Cristo es una realidad de instante en instante, de momento en momento. El Cristo Intimo puede transformarnos totalmente, él adviene a nosotros cuando el Ego muere”.
Inútilmente habría nacido Jesús en Belem, si no naciera, si no resplandeciera también en nuestro corazón. Inútilmente habría muerto y resucitado allá, en la Tierra Santa, si no muere y resucita también en nosotros. Debemos conectarnos con nuestro Cristo íntimo, que nazca en nosotros. Esa es la Natividad, la NAVIDAD.
¿NACIÓ JESÚS EN DICIEMBRE?
La Biblia no nos dice exactamente cuándo nació Jesús. Pero sí nos da razones sólidas para pensar que no fue en el mes de diciembre.
El calendario judío tiene un mes llamado Kislev, que cae entre noviembre y diciembre, y que es frío y lluvioso. Luego viene Tebet, entre diciembre y enero, que es el mes con las temperaturas más bajas del año e incluso alguna nevada en las zonas altas.
La Biblia dice sobre el clima de la región:
Esdras, uno de sus escritores, muestra que kislev era un mes frío y lluvioso. Dice que en “el noveno mes [kislev], el día veinte del mes” se juntó en Jerusalén una multitud, la cual estaba “tiritando [...] a causa de las lluvias cuantiosas”. Además, añade que la muchedumbre allí reunida hizo el siguiente comentario sobre las condiciones del tiempo en esa época del año: “Esta es la estación de las lluvias cuantiosas, y no es posible permanecer afuera” (Esdras 10:9, 13; Jeremías 36:22).
Como es lógico, al acercarse diciembre, los pastores de esas regiones recogían sus rebaños para no tener que pasar las noches al aire libre.
La Biblia menciona que la noche en que nació Jesús había pastores cuidando de sus rebaños en los campos. De hecho, Lucas, escritor de uno de los Evangelios, cuenta que, cerca de Belén, los pastores “vivían a campo raso y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños” (Lucas 2:8-12). Notemos que no solo andaban por el campo de día, sino que vivían allí. Tenían los rebaños fuera de noche.
Esa noche, una luz intensa resplandece alrededor de un grupo de pastores en el campo abierto que cuidaban sus rebaños. Un ángel de Dios les dice: “No tengan miedo, porque, miren, les anuncio buenas noticias que le traerán una gran alegría a todo el pueblo. Porque hoy les nació en la ciudad de David un salvador, que es Cristo, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán a un bebé envuelto en bandas de tela y acostado en un pesebre”. De pronto, aparecen muchos ángeles más y proclaman: “Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra para las personas que tienen su aprobación” (Lucas 2:10-14). Cuando los ángeles se van, los pastores se dicen unos a otros: “Vamos ahora mismo a Belén y veamos lo que ha pasado, lo que Jehová nos ha hecho saber” (Lucas 2:15).
Si diciembre era tan frío y lluvioso en Belén, ¿sería lógico que ese mes los pastores vivieran al aire libre?
Por otro lado, el emperador romano César Augusto había ordenado efectuar un censo, todo el mundo debía registrarse en la ciudad donde nació, por ello José y María, con su avanzado embarazo tienen que viajar a la ciudad de Belén, al sur de Jerusalén, porque allí es donde nació José. Era imposible hacer ese viaje en tiempos de invierno. Tampoco es probable que el emperador le hubiera pedido al pueblo, que ya quería rebelarse contra él, que viajara durante días en pleno invierno para registrarse.
Hoy día, muchas personas siguen creyendo que Jesús nació el 25 de diciembre y que en esa fecha celebramos su cumpleaños. Pero las circunstancias que rodearon al nacimiento de Jesús muestran que no ocurrió en Diciembre. Como vemos, en esa época del año, los pastores difícilmente habrían pasado la noche en el campo con sus rebaños.
El calendario judío tiene un mes llamado Kislev, que cae entre noviembre y diciembre, y que es frío y lluvioso. Luego viene Tebet, entre diciembre y enero, que es el mes con las temperaturas más bajas del año e incluso alguna nevada en las zonas altas.
La Biblia dice sobre el clima de la región:
Esdras, uno de sus escritores, muestra que kislev era un mes frío y lluvioso. Dice que en “el noveno mes [kislev], el día veinte del mes” se juntó en Jerusalén una multitud, la cual estaba “tiritando [...] a causa de las lluvias cuantiosas”. Además, añade que la muchedumbre allí reunida hizo el siguiente comentario sobre las condiciones del tiempo en esa época del año: “Esta es la estación de las lluvias cuantiosas, y no es posible permanecer afuera” (Esdras 10:9, 13; Jeremías 36:22).
Como es lógico, al acercarse diciembre, los pastores de esas regiones recogían sus rebaños para no tener que pasar las noches al aire libre.
La Biblia menciona que la noche en que nació Jesús había pastores cuidando de sus rebaños en los campos. De hecho, Lucas, escritor de uno de los Evangelios, cuenta que, cerca de Belén, los pastores “vivían a campo raso y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños” (Lucas 2:8-12). Notemos que no solo andaban por el campo de día, sino que vivían allí. Tenían los rebaños fuera de noche.
Esa noche, una luz intensa resplandece alrededor de un grupo de pastores en el campo abierto que cuidaban sus rebaños. Un ángel de Dios les dice: “No tengan miedo, porque, miren, les anuncio buenas noticias que le traerán una gran alegría a todo el pueblo. Porque hoy les nació en la ciudad de David un salvador, que es Cristo, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán a un bebé envuelto en bandas de tela y acostado en un pesebre”. De pronto, aparecen muchos ángeles más y proclaman: “Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra para las personas que tienen su aprobación” (Lucas 2:10-14). Cuando los ángeles se van, los pastores se dicen unos a otros: “Vamos ahora mismo a Belén y veamos lo que ha pasado, lo que Jehová nos ha hecho saber” (Lucas 2:15).
Si diciembre era tan frío y lluvioso en Belén, ¿sería lógico que ese mes los pastores vivieran al aire libre?
Por otro lado, el emperador romano César Augusto había ordenado efectuar un censo, todo el mundo debía registrarse en la ciudad donde nació, por ello José y María, con su avanzado embarazo tienen que viajar a la ciudad de Belén, al sur de Jerusalén, porque allí es donde nació José. Era imposible hacer ese viaje en tiempos de invierno. Tampoco es probable que el emperador le hubiera pedido al pueblo, que ya quería rebelarse contra él, que viajara durante días en pleno invierno para registrarse.
Hoy día, muchas personas siguen creyendo que Jesús nació el 25 de diciembre y que en esa fecha celebramos su cumpleaños. Pero las circunstancias que rodearon al nacimiento de Jesús muestran que no ocurrió en Diciembre. Como vemos, en esa época del año, los pastores difícilmente habrían pasado la noche en el campo con sus rebaños.
SIGO DE PIE
Me siento, a estas alturas de la vida, casi igual que cuando era joven. Mis propósitos, afanes, preocupaciones, planes, ilusiones, temores, limitaciones, aspiraciones y aficiones tienen, en lo general, las mismas características que en aquellos tiempos.
Estoy muy lejos de plantear mi felicidad en base a los bienes materiales y sigo siendo capaz de disfrutar lo que tengo sin caer en la desesperanza por obtener aquello de lo que carezco.
Tengo la fortuna de apreciar y dimensionar lo que me rodea y vivo en armonía con lo que soy capaz de generar por medio de mi trabajo diario.
Sigo esforzándome diariamente por ganarme el cariño y respeto de mi familia, amigos y compañeros de trabajo, pues siempre he sabido que los amores se mantienen y crecen a la luz de la devoción y cariño con el que se cuidan y bastante bien les hace regarlos frecuentemente con agua del corazón.
Mantengo vivos mis amores, los pasados y los presentes, porque ellos me dan la energía para seguir caminando.
Conservo los afectos de mis amigos en el reducto interno que para cada uno he ido formando a través de los años y lo cuido como un espacio que a perpetuidad y por derecho a cada uno corresponde.
Guardo un especial agradecimiento a todos aquellos que han aportado con generosidad un pedacito de su alma y su corazón contribuyendo a hacer de mi lo que soy ahora y lo que seré mañana.
Uso como energía pura la confianza que tuvieron y tienen en mi quienes me han ayudado a formarme durante todos estos años. Esas personas que estuvieron conmigo durante mis años niños, mis años jóvenes y mis años adultos, y que, en conjunto me han preparado, espero, para vivir bien mis años viejos que pronto habrán de venir.
Tengo presente a mis antepasados quienes me ofrecieron sus hombros para que mis pies comenzaron su trayecto y ahora cuido que mi par de piernas sean fuertes para que se apoyen en ellas los pasos de quienes de mi nacieron. Procuro que mis pies se conserven firmes y en contacto con el piso, aunque es frecuente que mi imaginación se de el lujo de volar y de soñar con un armonioso hoy y un mejor mañana.
Cuando en mi existe frío, producto de las lejanías, desavenencias y desencuentros con mis semejantes, llamo a la hoguera de mi corazón para que me fortalezca, y le pido que me de el calor que me permita asumir mis culpas para saber pedir perdón.
Y cuando recibo por cualquier motivo la disculpa ajena, trato de ser de fácil perdón y olvido. Bastante penitencia paga quien asume su culpa como para se cometa el exceso de hacerle el momento más difícil.
Procuro vivir en paz conmigo mismo, pues se bien que no se puede ofrecer tranquilidad cuando uno mismo no la tiene para si.
Se que para volar solamente se requiere dar fuerza a las alas de nuestra imaginación y tomar rumbo hasta donde la nada existe.
Sueño con una vejez acompañada en donde la acompañada, mano de ella sea mi guía y donde la mía sea su sostén.
Quiero repetirme en cada acto de quienes buscan una forma digna de vivir y que sus afanes impregnen mi alma para seguir adelante y vivir cada día como manda Dios.
Quiero tener algún día el privilegio de llegar hasta lo más alto donde el espíritu alto, tiene su fortaleza y nuestra fe su razón de ser.
JORGE LUIS BORGES
Estoy muy lejos de plantear mi felicidad en base a los bienes materiales y sigo siendo capaz de disfrutar lo que tengo sin caer en la desesperanza por obtener aquello de lo que carezco.
Tengo la fortuna de apreciar y dimensionar lo que me rodea y vivo en armonía con lo que soy capaz de generar por medio de mi trabajo diario.
Sigo esforzándome diariamente por ganarme el cariño y respeto de mi familia, amigos y compañeros de trabajo, pues siempre he sabido que los amores se mantienen y crecen a la luz de la devoción y cariño con el que se cuidan y bastante bien les hace regarlos frecuentemente con agua del corazón.
Mantengo vivos mis amores, los pasados y los presentes, porque ellos me dan la energía para seguir caminando.
Conservo los afectos de mis amigos en el reducto interno que para cada uno he ido formando a través de los años y lo cuido como un espacio que a perpetuidad y por derecho a cada uno corresponde.
Guardo un especial agradecimiento a todos aquellos que han aportado con generosidad un pedacito de su alma y su corazón contribuyendo a hacer de mi lo que soy ahora y lo que seré mañana.
Uso como energía pura la confianza que tuvieron y tienen en mi quienes me han ayudado a formarme durante todos estos años. Esas personas que estuvieron conmigo durante mis años niños, mis años jóvenes y mis años adultos, y que, en conjunto me han preparado, espero, para vivir bien mis años viejos que pronto habrán de venir.
Tengo presente a mis antepasados quienes me ofrecieron sus hombros para que mis pies comenzaron su trayecto y ahora cuido que mi par de piernas sean fuertes para que se apoyen en ellas los pasos de quienes de mi nacieron. Procuro que mis pies se conserven firmes y en contacto con el piso, aunque es frecuente que mi imaginación se de el lujo de volar y de soñar con un armonioso hoy y un mejor mañana.
Cuando en mi existe frío, producto de las lejanías, desavenencias y desencuentros con mis semejantes, llamo a la hoguera de mi corazón para que me fortalezca, y le pido que me de el calor que me permita asumir mis culpas para saber pedir perdón.
Y cuando recibo por cualquier motivo la disculpa ajena, trato de ser de fácil perdón y olvido. Bastante penitencia paga quien asume su culpa como para se cometa el exceso de hacerle el momento más difícil.
Procuro vivir en paz conmigo mismo, pues se bien que no se puede ofrecer tranquilidad cuando uno mismo no la tiene para si.
Se que para volar solamente se requiere dar fuerza a las alas de nuestra imaginación y tomar rumbo hasta donde la nada existe.
Sueño con una vejez acompañada en donde la acompañada, mano de ella sea mi guía y donde la mía sea su sostén.
Quiero repetirme en cada acto de quienes buscan una forma digna de vivir y que sus afanes impregnen mi alma para seguir adelante y vivir cada día como manda Dios.
Quiero tener algún día el privilegio de llegar hasta lo más alto donde el espíritu alto, tiene su fortaleza y nuestra fe su razón de ser.
JORGE LUIS BORGES
domingo, noviembre 05, 2017
ORAR
La oración en vez de ser una petición, ruego o súplica por la solución de nuestros problemas o la satisfacción de nuestras necesidades, debería ser una oportunidad para agradecer al Creador por todas las cosas buenas que han llegado a nuestras vidas. El agradecimiento genera el gozo que diluye el sufrimiento.
Si algo debemos pedir al Creador, es su guía e iluminación, para saber cómo y de qué manera ayudar a las personas sin que se sientan humilladas.
ANTOLOGÍA DE EXPRESIONES DEL ALMA
Escritos y poemas tomados del florilegio
LA VERDAD ATEMPORAL de Juan Alberto Courtois
Si algo debemos pedir al Creador, es su guía e iluminación, para saber cómo y de qué manera ayudar a las personas sin que se sientan humilladas.
ANTOLOGÍA DE EXPRESIONES DEL ALMA
Escritos y poemas tomados del florilegio
LA VERDAD ATEMPORAL de Juan Alberto Courtois
Oración
Oh Señor, haz de mí un instrumento
de tu Paz.
Donde hay odio, que yo lleve el
Amor.
Donde hay ofensa, que yo lleve el
Perdón.
Donde hay discordia, que yo lleve
la Unión.
Donde hay duda, que yo lleve la
Fe.
Donde hay error, que yo lleve la
Verdad.
Donde hay desesperación, que yo
lleve la Esperanza.
Donde hay tristeza, que yo lleve
la Alegría.
Donde estén las tinieblas, que yo
lleve la luz.
Oh Maestro, haced que yo no busque
tanto:
A ser consolado, sino a consolar.
A ser comprendido, sino a
comprender.
A ser amado, sino a amar.
Porque es dando que se recibe;
Perdonando es que se es perdonado;
Muriendo, se resucita a la Vida
Eterna.
Francisco de Asis.
lunes, marzo 13, 2017
jueves, enero 05, 2017
SE COMO LAS AGUILAS Y NO COMO LOS PATOS. Harvey Mackay
Harvey Mackay, nos cuenta una maravillosa historia acerca de un taxista.
Él estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista
se acercó, lo primero que Harvey noto fue que el taxi estaba limpio y
brillante. El chofer muy bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y
pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto dio la vuelta
y le abrió la puerta trasera del taxi a Harvey.
Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Wally, su chofer,
mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Harvey leyó la tarjeta:
Misión de Wally: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera más
rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable…
Mi amigo Harvey quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que
el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha!!
Mientras se acomodaba detrás del volante, Wally le dijo, “Le gustaría un
café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado. Mi amigo bromeando le
dijo: “No, preferiría una soda’ Wally sonrío y dijo: “No hay problema tengo un
conservador con Coca Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja. Casi
tartamudeando, Harvey le dijo: “Tomare la Coca Cola dietética”
Pasándole su bebida, Wally le dijo, “Si desea usted algo para leer,
tengo el Wall Street Journal, Time, Sport Illustrated y USA Today…”
Al comenzar el viaje, Wally le paso a mi amigo otro cartón plastificado,
“Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan,
si quiere escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Wally le dijo a Harvey que tenia el
aire acondicionado prendido y si la temperatura estaba bien para el. Luego le
aviso cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le
hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si Harvey prefería lo
dejaría solo en sus meditaciones.
“Dime Wally, le pregunto mi asombrado amigo: siempre has atendido a tus clientes así?”
“Dime Wally, le pregunto mi asombrado amigo: siempre has atendido a tus clientes así?”
Wally sonrió a través del
espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos años.
Mis primeros cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo
quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio
acerca de Wayne Dyer un “Guru” del desarrollo personal. El acababa de escribir
un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu
te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás muy
rara vez te frustraras. muy rara vez no se te cumplirá Él decía, “Para de
quejarte” Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Sé un águila. Los
patos hacen bulla y se quejan, las águilas se elevan encima del grupo.
Esto me llego
aquí, en medio de los ojos, dijo Wally. Dyer
estaba realmente hablando de mí. Yo estaba todo el tiempo haciendo bulla y
quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor
a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no
eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer
algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más
cambios.
Se nota, que los cambios se han
pagado, le dijo Harvey.
Si, seguro que si, le dijo
Wally. Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año
anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique.
Usted tuvo suerte de tomar
mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación
a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo
servirlos consigo un amigo taxista confiable para que haga el servicio.
Wally era fenomenal. Estaba
haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.
Posiblemente haya contado
esta historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la
desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los
taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que
no pueden hacer nada de lo que les sugería.
Wally el taxista tomo una
diferente alternativa.
El decidió dejar de hacer
bulla como los patos y volar por encima del grupo como las águilas. Los Patos
hacen bulla, Las águilas vuelan.
Atentamente,
Un pato dispuesto a ser aguila... que pases un feliz día !
martes, diciembre 17, 2013
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