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lunes, junio 13, 2011

NO TE DETENGAS



No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...

Walt Whitman
(1819-1892)

lunes, junio 06, 2011

Pronto ya no habrá sacerdotes...


Han cumplido su obra. Quizá demoren un momento..., tal vez una o dos generaciones..., y desaparecerán gradualmente. Un linaje superior tomará su puesto...; las cuadrillas del cosmos y de los profetas tomarán en masa su puesto. Surgirá un nuevo orden y sus hombres serán los sacerdotes del hombre, y cada hombre será su propio sacerdote. Las iglesias construidas a su sombra serán las iglesias de los hombres y de las mujeres. En virtud de su propia divinidad, el cosmos y el nuevo linaje de poetas serán los intérpretes de los hombres y de las mujeres, y de todos los acontecimientos y de todas las cosas. Encontrarán su inspiración en los objetos reales de hoy, síntomas del pasado y del porvenir... Ellos no se dignarán defender la inmortalidad, ni a Dios, ni a la perfección de las cosas, ni a la libertad, ni a la exquisita belleza y realidad del espíritu.  Se levantarán en los Estados Unidos de América y les responderá todo el resto de la tierra.

Walt Whitman, Hojas de hierba (1855), pág. 28.