Un sitio para el descanso del viajero de la vida, para los que se sienten cansados, agobiados. Y para crecer juntos...
domingo, julio 31, 2011
sábado, julio 09, 2011
sábado, junio 25, 2011
lunes, junio 20, 2011
jueves, junio 16, 2011
EL AMOR DE PAREJA
Por Juan Alberto Courtois
El darle amor a una persona no es garantía de que recibiremos amor de ella, por
El darle amor a una persona no es garantía de que recibiremos amor de ella, por
lo cual no
debemos esperar que el amor crezca en ella, si ese es el caso, debemos
agradecer que el amor pudo germinar en nosotros.
Cuando sentimos
amor este sentimiento es, en sí mismo, su verdadera gratificación. Cuando
sentimos amor, somos nosotros quienes estamos disfrutando el beneficio de
sentirlo.
Si en la otra
persona germina tu amor, luego lo podrán cosechar y retroalimentarlo
en la
convivencia futura, si esto último no llega a suceder, la experiencia de haber
disfrutado el
amar, igual fue valiosa en sí misma.
Debemos amar sin
esperar nada a cambio, amar sin poseer, dejando que la otra
persona se posea
a sí misma, siendo ella perteneciente de sí misma se entregará
en el darse y la
recibirás al recibirla, es una entrega valiosa pues no es por obligación, sino
por el puro placer que se manifiesta al experimentar el amor en la entrega y el
amor en el recibir.
Nada nos
pertenece todo es un regalo de la vida. Recibamos la entrega del amor
como el más
valioso presente que la vida nos otorga... comprendiendo que todo
regalo nos llena
de dicha y agradecimiento.
Cuando tu pareja
te entregue su amor, acepta este amor sin poseerla a ella, no la
integres a ti,
no la hagas parte de tu propia existencia, déjala ser un ser independiente.
Cada persona
tiene que aprender de su vida, cada ser tiene sus propias inquietudes, sus
propias metas y necesitan lograr sus propias realizaciones.
Disfruta de las
alegrías, de los logros de tu pareja, ayúdala en lo que puedas a que
éstos se
realicen, déjala libre para que surque su propio cielo y disfruta de ella, de
su vuelo ubre y
feliz, realiza tú la obra encomendada a tu vida, elévate también tú
a lo más alto
del cielo, vuela a su lado y volarán juntos siempre.
Dos aves nacidas
para volar, si se abrazan entre ellas, en amor ciego e irracional
jamás podrán ver
sus cuerpos elevarse y los cielos azules surcar. Cada ave
requiere de su espacio vital, donde desplegar sus
alas para las alturas alcanzar
lunes, junio 13, 2011
NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Walt Whitman
(1819-1892)
domingo, junio 12, 2011
Los tamaños varían conforme el grado de compromiso.
Una persona es enorme para uno, cuando habla de frente y vive de acuerdo
a lo que habla, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y
sonríe inocente.
Es pequeña cuando sólo piensa en sí misma, y le hace creer a los otros
que piensa en ellos cuando se comporta de una manera poco gentil, cuando no
apoya, cuando abandona a alguien justamente en el momento en que tendría que
demostrar lo que es más importante entre dos personas:
La Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto, el celo y así mismo
el amor.
Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca
alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto contigo.
Cuando trata de entenderte, aunque no piensen igual.
Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca
en el lugar del otro, cuando obra, no de acuerdo con lo que esperan de ella,
pero de acuerdo con lo que espera de sí misma.
Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés.
Cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente, como un
titiritero y lamentablemente siempre hay gente que no tiene convicciones y se
deja manejar.
Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una
relación, puede crecer o disminuir en un corto espacio de tiempo.
Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser
grande.
Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.
Una decepción puede terminar con el respeto por alguien, de muchos.
Una acción correcta puede enaltecer a otros.
Es difícil convivir con esta elasticidad: Las personas se agigantan y se
encogen a nuestros ojos.
Ya que nosotros juzgamos a través de centímetros y metros, sino de
acciones y reacciones, de verdades o falsedades, de expectativas y
frustraciones.
Una persona es única al extender la mano, y al recogerla
inesperadamente, se torna otra.
El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores, a los
falsamente llamados diplomáticos.
No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho dinero
lo que convierte a una persona en grande.
Es su honestidad, su decencia, su amabilidad y respeto por los
sentimientos e intereses de los demás:
Por su sensibilidad sin tamaño.
Williams Shakespeare
sábado, junio 11, 2011
miércoles, junio 08, 2011
lunes, junio 06, 2011
Pronto ya no habrá sacerdotes...
Han cumplido su obra. Quizá demoren un momento..., tal vez una o dos
generaciones..., y desaparecerán gradualmente. Un linaje superior tomará su
puesto...; las cuadrillas del cosmos y de los profetas tomarán en masa su
puesto. Surgirá un nuevo orden y sus hombres serán los sacerdotes del hombre, y
cada hombre será su propio sacerdote. Las iglesias construidas a su sombra
serán las iglesias de los hombres y de las mujeres. En virtud de su propia
divinidad, el cosmos y el nuevo linaje de poetas serán los intérpretes de los
hombres y de las mujeres, y de todos los acontecimientos y de todas las cosas.
Encontrarán su inspiración en los objetos reales de hoy, síntomas del pasado y
del porvenir... Ellos no se dignarán defender la inmortalidad, ni a Dios, ni a
la perfección de las cosas, ni a la libertad, ni a la exquisita belleza y
realidad del espíritu. Se levantarán en
los Estados Unidos de América y les responderá todo el resto de la tierra.
sábado, junio 04, 2011
domingo, mayo 22, 2011
Muere lentamente
Muere
lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música
quien no encuentra gracia en sí mismo
quien no lee,
quien no oye música
quien no encuentra gracia en sí mismo
Muere
lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere
lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere
lentamente
quien evita una pasión y su remolino de
emociones,
justamente éstas que regresanel brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.
quien evita una pasión y su remolino de
emociones,
justamente éstas que regresanel brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.
Muere
lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz con
su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
atrás de un sueño
quien no gira el volante cuando está infeliz con
su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
atrás de un sueño
¡ Vive
hoy !
¡
Arriesga hoy !
¡Hazlo
hoy !
¡ No te
dejes morir lentamente !
¡ No te
impidas ser feliz !
Pablo Neruda.
Escritor chileno (1904-1973)
Premio Nobel de Literatura (1971)
viernes, marzo 25, 2011
jueves, marzo 10, 2011
Cambiar yo para que cambie el mundo
El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo:«De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: ‘Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo‘.
»A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: ‘Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho‘.
»Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: ‘Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo‘.
»Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida.»
Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad. Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo.
Tomado del libro El canto del pájaro, de Anthony de Mello
»A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: ‘Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho‘.
»Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: ‘Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo‘.
»Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida.»
Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad. Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo.
Tomado del libro El canto del pájaro, de Anthony de Mello
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